lunes, 4 de septiembre de 2017

La ofensiva de Alepo contra ISIS: Encuentro entre tropas sirias y kurdas.

Tras la derrota total de la amalgama de los grupos armados en la ciudad de Alepo, liberación que ya comentamos anteriormente que se produjo combinando combates con los procesos de conciliación nacional, las tropas sirias lanzaron una ofensiva contra el grupo terrorista Estado Islámico (ISIS) sobre toda la gobernación de Alepo. Los objetivos, aparte de una derrota total de ISIS, eran dos.
Primero: Frenar al denominado Escudo del Éufrates, una unidad militar liderada por las Fuerzas Armadas de Turquía y una serie de grupos militantes de nula reputación como la Legión del Levante (Ahrar al-Sham), que invadió desde el 26 de agosto de 2016 el norte de Siria para frentar tanto a ISIS como a las brigadas kurdas del YPG/J con el objetivo de penetrar hasta Raqa y crear un protectorado en el norte de Siria.
Segundo: Alcanzar la estación de tratamiento de agua potable a las orillas del Éufrates que está bajo control terrorista desde 2012 y que es responable de bombear agua a los campos agrícolas alepinos y a los varios millones de personas que viven en la gobernación de Alepo.
Esta gigantesca tarea le fue encomendada a una de las pocas unidades del Ejército Árabe Sirio que ha ganado combates porque los enemigos huían del campo de batalla. Hablamos de las Fuerzas Tigre.
General Nimr, en castellano El Tigre.
Tras el deleznable atentado que sacudió Damasco la mañana del 18 de julio de 2012 que acabó con la vida del Ministerio de Defensa y varios generales, el Alto Mando Mayor coordinado con el Presidente encarga al Coronel Husseil al-Hassan la formación de un cuerpo de élite que pudiera hacer frente a la guerra asimétrica a la que hace frente Siria. De ahí nacen las Fuerzas Tigre, de donde le viene el apodo al Nimr (Tigre en árabe). Desde entonces, el carismático Nimr, convertido en General, ha ido cosechando victorias de primera categoría para el Ejército. Esto hizo pensar desde el primer momento que esta ofensiva estaba avocada al mayor de los éxitos.
Y así ha sido, analicemos los resultados de esta ofensiva que comenzó el 17 de enero de este año.
A) El Escudo del Éufrates avanzaría hasta al-Bab, una pequeña ciudad que ISIS controlaba hasta que pactó su retirada con Turquía. El Ejército sirio controla Tadif, a un kilómetro al sur, lo que le sitúa en una posición estratégica para lanzar futuras ofensivas contra las tropas turcas –que Damasco considera invasoras- y los grupos militantes que le respaldan. Por ahora, esto supone el fin del avance del Escudo del Éufrates.
B) En los primeros 45 días de la ofensiva el Ejército sirio liberó más de 115 pueblos, lo que supone más de 1.800 kilómetros cuadrados de extensión que estaba bajo control terrorista. Aldeas que antes de la guerra contaban con 500 habitantes de media, a día de hoy prácticamente despobladas.

Mapa de PetoLucem de la ofensiva de Alepo el primer día. El 17 de enero.
Mapa de PetoLucem de la ofensiva de Alepo a día 8 de marzo.
C) Gracias a los avances realizados, las tropas sirias han logrado ubicarse en la orilla del río Éufrates, controlando así la planta potabilizadora. El Ejército no tenía presencia en el Éufrates desde 2012.
D) Esta ofensiva ha provocado que por primera vez las tropas sirias se encuentren sobre el terreno con las «Fuerzas Democráticas Sirias» (FDS) dirigidas por los kurdos y respaldadas abiertamente por los Estados Unidos.
Contrariamente a lo esperado, y conscientes de la amenaza turca que amenaza a ambos, la diplomacia y el buen trato han sido los protagonistas del encuentro. Compartiendo alimentos, armas e incluso con festejos entre las tropas sirias, rusas y kurdas. Es destacable la hábil estrategia de las FDS que conscientes de su incapacidad de hacer frente al Escudo del Éufrates cedió parte de su territorio a Damasco para que se enfrentaran ellos a la amenaza. Esta decisión, coordinada por Rusia, fue fuente de críticas por parte de los defensores de los kurdos y por parte de los defensores de los rebeldes, temerosos ambos de una posible reconciliación con el Estado sirio.
Para comprender esta situación debemos retroceder al origen de las Fuerzas Democráticas Sirias. Una coalición militar de varios grupos kurdos, árabes y turcómanos que operan en el norte de Siria. Han sido descritos como el enésimo intento de los Estados Unidos por crear una «oposición moderada». Las conocidas brigadas kurdas del YPG y el YPJ están integradas en la unidad, así como otros grupos que no dudan en exhibir la que en su día fue la bandera colonial de Francia en Siria que hoy en día emplean grupos que en occidente llamamos «rebeldes moderados».
A la izquierda, en amarillo, la bandera de las «Fuerzas Democráticas Sirias». Junto a esa bandera, la antigua bandera colonial de Francia en Siria empleada hoy día por los grupos militantes.
Un miliciano de las Fuerzas Democráticas Sirias admite en una entrevista con ARA News recibir apoyo de la Coalición liderada por los Estados Unidos
Uno de los miembros de esa coalición es el Manbij Military Council (Consejo Militar de Manbij, o MMC), cuya bandera es la siguiente:
Bandera del Consejo Militar de Manbij, conocido por su nombre en inglés Manbij Military Council (MMC),
El CENTCOM, El Mando Central de los Estados Unidos, en su cuenta oficial de Twitter, publica el 25 de febrero una foto de 3 combatientes kurdos en algún lugar del norte de Siria recibiendo entrenamiento por EE.UU. donde se veía el parche de Manbij Military Council (MMC). El tuit es el siguiente:
Tuit del CENTCOM con fecha del 25 de febrero, donde se ve a tres combatientes del MMC, según sus parches.
El 9 de marzo, debido a la exitosa ofensiva contra ISIS en Alepo, las tropas del Ejército sirio y las rusas se encontraron con las tropas el MMC. No tardó mucho en circular por las redes sociales varias fotos de soldados rusos y sirios con la bandera del MMC, así como combatientes del MMC que intercambiaban su parche con la Policía Militar rusa (abajo a la derecha).
Soldados rusos y sirios posando con parches del Consejo Militar de Manbij, conocido en inglés por sus siglas MMC, parte de una coalición dirigida por los kurdos
¿Por qué es tan relevante que los combatientes del MMC porten la bandera Rusia o Siria? Por un lado evidencia que el MMC, incrustado en la coalición de las Fuerzas Democráticas Sirias, es incapaz de hacer frente al Escudo del Éufrates, principalmente por la presencia del Ejército turco. Por pura supervivencia delegan en el Ejército sirio, con mejor entrenamiento y equipo que los combatientes kurdos, un gesto que puede desencadenar una posible futura reconciliación.
También demuestra otro fracaso de los Estados Unidos que ha hecho un gasto millonario entrenando a fuerzas kurdas (tanto de las SDF como del MMC) que sin titubear se han aliado a Rusia y le han cedido terreno a tropas sirias. Estas buenas relaciones suponen otro fracaso añadido a la diplomacia de Estados Unidos en la región, en su política de armar a cualquiera que se opusiera a Assad se ha aliado con fuerzas contradictorias como los turcos y los kurdos, enemigos entre sí pero en gran medida aliados de Estados Unidos.
No hay que olvidar que este primer encuentro amistosos entre tropas sirias, rusas y kurdas tiene lugar no solo en contra de los intereses de Estados Unidos, sino de los intereses de otros actores regionales e internacionales.
Mientras que Estados Unidos mantuvo -y mantiene- un doble o triple juego, Rusia ha sido mucho más clara en sus intereses y un aliado mucho más fiel sobre el terreno, sabiendo despertar simpatías en Abdalá II, Rey de Jordania, e intentando lo propio con el Sultán Erdogan.
Combinando estos esfuerzos con las conversaciones intrasirias en Astana y Ginebra resaltan las intenciones de Rusia de potenciar los diálogos diplomáticos, a diferencia de otros actores que pretenden perpetuar el conflicto.
La derrota de ISIS en Alepo podría ser calificada de humillante, supone su expulsión total de los territorios que hace tan solo un año eran intocables y allana el terreno para asaltar Raqa, el mayor núcleo urbano que mantiene ISIS en Siria e Irak, con la batalla de Mosul en marcha. A pesar de estas enormes victorias, sin embargo, el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con la República Árabe Siria continúa siendo una asignatura pendiente de la Unión Europea.
Como habíamos comentado en la primera parte de este artículo las Fuerzas Armadas sirias, lideradas por las Fuerzas del Tigre, lanzaron una operación a gran escala en la gobernación de Alepo. Esto derivó en el contacto con las Fuerzas Democráticas Sirias, lideradas por los kurdos y respaldados por Estados Unidos, y el bloqueo al Escudo del Éufrates, liderado por Turquía.
El 22 de marzo de 2017 los grupos insurgentes iniciarían una ofensiva en Hama sobre la importante ciudad cristiana de Mhardeh con el fin de frenar el avance del Ejército Árabe Sirio contra el Estado Islámico en Alepo. La premisa de la ofensiva era simple, si el Ejército destina sus recursos a combatir en Alepo, los rebeldes yihadistas masacrarían la ciudad cristiana en Hama. La táctica de los terroristas funcionó durante un tiempo y se congeló el frente de Alepo, se redigirió a las Fuerzas Tigre a Hama y cuando los rebeldes yihadistas fueron derrotados y se fortificó nuevamente la ciudad cristiana se reactivó el frente en Alepo.
Esto demuestra una vez más la coordinación militar entre grupos insurgentes que se califican incluso como «moderados» en Hama y el Estado Islámico en Alepo. Del mismo modo que también demuestra los grandes recursos que dedica el gobierno y el Ejército sirio a defender a la sociedad sirias, sean de la religión, secta o raza que sean, en este caso la milenaria cultura cristiana ortodoxa en Siria.
Esta ofensiva retrasaría durante casi dos meses este frente, expulsando virtualmente al Ejército sirio de la carrera por liberar Raqa, que será liberada por las Fuerzas Democráticas Sirias, dirigidas por los kurdos y respaldadas por Estados Unidos, cuyo plan de gobierno para una ciudad árabe es totalmente ignoto.
Un factor que se ha subestimado bastante para entender el presente y futuro de las relaciones entre los grupos kurdos y el Estado sirio son las autopistas que conectan regiones controladas por el Ejército y las regiones controladas por los kurdos.
La autopista que mayor importancia adquiere es la que conecta la ciudad de Alepo con Qamishil, en Hasaka, al noroeste de Siria, que comparte el control entre el Ejército sirio y las brigadas kurdas. De menor categoría estratégica serían las autopistas que conectan Sheikh Maosoud con Afrín y Afrín con Manbij.
El acuerdo entre el gobierno sirio y el partido político kurdo del PYD (Partido de Unión Democrática) permitió desde abril que los ciudadanos sirios (kurdos, árabes, turcómanos, etcétera) pudieran usar la autopista entre Alepo y Hasaka, reencontrándose por primera vez en cinco años. Además, se logró impulsar el comercio de mercancias lo que beneficia a las brigadas kurdas y al Ejército sirio en pos de una posible reconciliación con el Estado sirio.
Tras la derrota que está sufriendo el grupo terrorista Estado Islámico, una derrota que está siendo tan rápida como fue su expansión durante el 2015, lo que falta por ver es quien controlará todos los campos petrolíferos y de gasíferos del este de Siria, si el Ejército sirio o las Fuerzas Democráticas Sirias dirigida por los kurdos y apoyada por los Estados Unidos.
Sin embargo, esta aproximación de los kurdos al Estado sirio se ha visto frustrada por una escalada que hemos visto aumentar durante el mes de junio.
İlham Ahmed, portavoz de las Fuerzas Democráticas Sirias, dio una entrevista en la que afirmaría que “Estamos listos para cooperar con Arabia Saudí”. Esa misma semana, Salih Maslem Mohamed, el co-presidente del PYD, la rama política de las brigadas kurdas del YPG e YPJ, afirmó en otra entrevista que impediría que el Ejército sirio y el Ejército iraquí se encontraran en la frontera sirio-irakí (actualmente controlada por ISIS) ya que eso perjudicaría al PYD. Como colofón de esta escalada, se filtró un contrato firmado entre las YPG y los Estados Unidos por 10 años de duración en cooperación militar.
De ser cierto este documento –y contrariamente a lo que se pueda pensar- sería una gran derrota para los kurdos. La ínfima posibilidad que tenía el PYD  de lograr una autonomía o federación kurda se esfuma completamente si las brigadas kurdas se convierte en un proxie de Estados Unidos con soldados y bases militares en el norte de Siria. La presencia extranjera de un país hostil elimina por completo la posibilidad de una posible autonomía kurda y convierte a los kurdos en un posible objetivo de ataque una vez sea derrotado el grupo terrorista Estado Islámico en el centro y este de Siria.
En plena escalada de tensión, tuvo lugar el episodio en el que las Fuerzas Democráticas Sirias bloquearon el rescate de un piloto herido del Ejército sirio que fue atacado por la Coalición liderada por los Estados Unidos –que supuestamente combate el terrorismo-. El piloto actualmente continúa detenido por las brigadas kurdas y se negocia su liberación.
Este no ha sido el único ataque de Estados Unidos en los últimos tres meses. De hecho los Estados Unidos bombardearon una base militar siria donde se encontraban unidades rusas con unidades sirias. Los Estados Unidos tambien bombardearon hasta en tres ocasiones las fuerzas sirias en la frontera de al-Tanf con Irak. Además, los Estados Unidos derribaron un dron de fabricación iraní que bombardeaba objetivos del Estado Islámico. Toda esta escalada de tensión y de provocaciones constantes van en el sentido opuesto que de un proceso de reconciliación nacional que entorpece retomar unas relaciones diplomáticas bilaterales entre Siria y la comunidad internacional.
Al no caer Siria en las provocaciones, EE.UU. está logrando el efecto contrario al deseado y únicamente acumulan y crean nuevos enemigos. La decisión de los kurdos de aproximarse a Estados Unidos y posicionarse a favor de Arabia Saudí en el conflicto catarí-saudí puede entenderse incluso como una buena decisión en términos cortoplacistas en cuanto a dinero y apoyo militar, pero a medio y largo plazo se demostrará un error. Por no hablar del error que supone que los kurdos mantengan buenas relaciones con el Reino wahabita mientras combaten en contra de los wahabitas en Raqa. Superar estos obstáculos supone más piedras en el tortuoso camino de la reconciliación de los kurdos con el Estado sirio, reconciliación que a pesar de que sufrirá episodios aislados, parece inevitable.

Publicado originalmente en: Furor Televisión (I) (II)

viernes, 1 de septiembre de 2017

Los creadores de Al Qaeda/ISIS dirigen la Guerra Global Contra el Terrorismo.

La maquinaria de propaganda occidental (y especialmente la española) se encuentra muy atareada a raíz del reciente atentado de corte yihadista ocurrido en Barcelona el pasado 17 de agosto. El patrón se repite más allá de las fronteras donde tengan lugar los hechos. No se trata de informar sobre las causas de los atentados sino de aterrorizar y aturdir al espectador con imágenes de las consecuencias, para que en última instancia cierre filas en torno a las políticas de los gobiernos de turno y a las instituciones del Estado, incluido su aparato represor (policial y judicial). Se trata además de desviar la atención hacia cuestiones superficiales que no profundizan en los orígenes del terrorismo yihadista, que tienen nombre y apellidos.
Ningún medio corporativo ni tampoco ninguno de los múltiples “medios alternativos” y “ONGs” financiadas por George Soros y las grandes corporaciones denuncian que la CIA y el MI6 junto a sus “aliados” del Mossad, el ISI pakistaní y los servicios secretos saudís son los principales creadores de Al Qaeda [1], reconvertidos más tarde (2014) bajo la administración de Obama en el llamado Estado Islámico, cuyo papel es destruir los Estados árabes independientes para reescribir las fronteras en Oriente Medio y Norte de África (el Medio Oriente Ampliado o Gran Oriente Medio).
En un sorprendente artículo redactado el 13 de septiembre de 2001 para la revista de las fuerzas terrestres estadounidenses Parameters, el coronel Ralph Peters observaba que Washington no tiene fundamentalmente nada que temer del terrorismo y que no debe vacilar en utilizarlo. También señalaba, al referirse al proyecto de rediseño del «Medio Oriente ampliado» (que incluso delimitó en mapas entregados a la Comisión Baker-Hamilton), que Washington no debe temer el caos generalizado en el mundo árabe ya que, en definitiva, cuando estén divididos en micro-Estados, los árabes no tendrán más opción que recurrir a Estados Unidos para defenderse de la voracidad de Israel. [Thierry Meyssan, Red Voltaire, 21/9/2014]
En el momento primario de su creación como instrumentos del imperialismo, estos grupos salafistas (como la Hermandad Musulmana) fueron utilizados por las potencias occidentales para impedir la llegada al poder de los partidos y movimientos socialistas panárabes, o bien para derrocar a estos gobiernos soberanos como el encabezado por Gamal Nasser en Egipto [2]. Años más tarde su misión sería llevar a cabo la yihad contra el “comunismo soviético” bajo la Operación Ciclón (1978-79) dirigida por Brezinski [3]. Hoy en día su misión es hacer la yihad contra el nuevo orden multipolar, tal y como se evidencia con el desplazamiento del terrorismo yihadista hacia el centro y el sudeste Asiático apuntando contra China y Rusia y sus aliados regionales en Eurasia.
Cambian los nombre propios de los protagonistas, pero la estrategia del terror hoy en día tiene los mismos fines y es apoyada desde los mismos centros de poder. Sin embargo los omnipresentes “activistas humanitarios” y los “periodistas comprometidos” con las grandes causas de la humanidad, en lugar de informar y denunciar a los verdaderos culpables del terrorismo yihadista, prefieren presentarse como los grandes defensores de los musulmanes del mundo cada vez que los sectores más reaccionarios o de “extrema derecha” arremeten de forma oportunista contra este gigantesco colectivo (1.700 millones de musulmanes en el mundo) después de algún atentado de corte “islamista” que se produce en Europa.
Es decir, que siempre que se producen atentados terroristas en cualquier ciudad europea, la discusión pública y política se fractura en dos bloques: aquellos “reaccionarios” que culpan a los musulmanes (y extranjeros) en general y pretenden expulsarlos de sus países; y los más “progresistas” que defienden el buen entendimiento entre todas las religiones y culturas así como una política de “fronteras abiertas” para todos (incluidos los terroristas, a la vista de los acontecimientos).
Dentro de este esquema de discusión política y mediática se eliminan del mapa las causas geopolíticas y geoestratégicas que existen detrás de los atentados y de los terroristas yihadistas; y en su lugar, los “expertos” mediáticos tratan de encontrar las respuestas ante el comportamiento criminal de los yihadistas alegando razones psicológicas, sociológicas y antropológicas. Estos “analistas” no encuentran ningún hilo conductor entre terroristas y patrocinadores.
De esta forma el debate político, mediático y social se manipula y se desvía hacia terrenos menos comprometidos para los gobiernos de la OTAN y los negocios de las élites económicas y financieras occidentales en Oriente Medio y norte de África. Se impone el sensacionalismo y la ignorancia inducida por un “periodismo” al servicio de los negocios corporativos privados.
En el caso concreto del reino de España, las consignas políticas están muy claras y el terreno de discusión pública queda bien delimitado. Se trata finalmente de que aceptemos la política de Seguridad y de Defensa del régimen monárquico español en el marco de la OTAN con el objetivo de “luchar contra el terrorismo global” que nos golpea; y se trata además de que las protestas y la movilización social (principalmente por parte de la izquierda) se limite a homenajear a las víctimas y defender a “los musulmanes” de los ataques de la extrema derecha, los racistas y los intolerantes.
Mientras tanto los patrocinadores estatales del terrorismo internacional (de Oriente a Occidente) no están en el punto de mira de la crítica política y social.
No mordamos el anzuelo. No sigamos mansamente su agenda de propaganda
Cualquier persona medianamente inteligente y honesta sabe que el problema no son “los musulmanes”. De hecho decenas de miles de musulmanes (mayoritariamente chiís) están luchando contra los terroristas yihadistas (mayoritariamente sunís) en lugares como Siria e Irak. Un país como Irán, que se define constitucionalmente como una “República Islámica”, es uno de los objetivos principales de los terroristas (de sus patrocinadores estatales) y está a la cabeza en la lucha contra el terrorismo yihadista regional e internacional.
Además la inmensa mayoría de víctimas del terrorismo yihadista a nivel mundial son musulmanas: sólo un 2,6% del total registrado tuvieron lugar en los países occidentales (datos del Indice Global sobre Terrorismo 2015). Por estos motivos tampoco se puede hablar de un enfrentamiento entre una “primitiva y barbárica comunidad islámica” que ataca a una “moderna civilización occidental” y  sus “valores democráticos”. Este es un planteamiento artificial que no se sostiene con los datos en la mano.
El problema no es el Islam, sino el Wahabismo. El problema no son los musulmanes (nada menos que 1.700 millones en total) sino los salafistas que abrazan esta ideología wahabí que tiene su epicentro en Arabia Saudí. El problema no viene dado por un “choque de civilizaciones”, sino por la utilización del terrorismo como arma geopolítica por parte de la OTAN-Israel y las dictaduras “aliadas” del Golfo.
Cualquier persona bien informada sabe también que si estos “periodistas”, “intelectuales”, “activistas humanitarios” y “democráticos” líderes políticos occidentales expusieran públicamente esta realidad se quedarían sin trabajo y perderían sus fuentes de financiación (o incluso su propia vida llegado el caso).
Es en éstas diferencias de concepto, exponiendo los hechos y evidencias existentes, donde los analistas independientes y organizaciones antimperialistas deberían centrar sus análisis y sus propuestas.
Cuando se desligan premeditadamente las “causas” de las “consecuencias” – ocultando las primeras y amplificando las segundas – los discursos y manifestaciones públicas “en contra del terrorismo” se convierten en pura propaganda que beneficia precisamente a los patrocinadores del terrorismo internacional.
¿Qué medidas han tomado los gobiernos europeos para combatir la matriz ideológica y financiera del terrorismo yihadista?
A finales del año 2015 el entonces presidente británico David Cameron encargó la elaboración de un estudio sobre la expansión del yihadismo y la situación de los distintos grupos radicales que operaban en el Reino Unido. Con esta iniciativa Cameron, que ya había bombardeado y arrasado Libia en 2011, trataba de justificar internamente la necesidad de bombardear la República Árabe Siria y asesinar al legítimo presidente Al Assad (actualmente el vencedor junto al Eje de la Resistencia de la guerra contra el terrorismo imperialista en Siria).
Dos años después de aquel encargo seguimos sin saber cuáles fueron los resultados de aquel estudio. La explicación de este “retraso” – es decir la censura de ese documento – es que los resultados de dicha investigación no eran del agrado del gobierno imperialista británico (tampoco del actual) ya que podrían perjudicar sus propios interese políticos así como los intereses económicos y comerciales de sus grandes corporaciones en Oriente Medio.
Lo que sí fue publicado por diversos medios británicos a mediados de mayo de este año 2017 fue un informe de la Henry Jackson Society sobre “la financiación exterior del extremismo islamista en el Reino Unido” [4]. Su conclusión fue que Arabia Saudí (y en menor medida Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait) es el principal patrocinador del “extremismo islámico” en el país. Aclaremos que la Henry Jackson Society no es una organización independiente crítica con la política exterior británica, sino un think-tank anglosajón con sede en Cambrige que defiende la Globalización neoliberal y la OTAN.
El Gobierno saudí financia programas educativos en escuelas islámicas que (…) usan los mismos libros que la educación rigorista saudí. El contenido de esos libros de texto, “es tan radical que en 2014 el Estado Islámico los adoptó como libros de texto oficiales para las escuelas en su califato”. El documento cita una publicación de la BBC que advierte que en 2010, en unas 40 escuelas islámicas sostenidas por el Gobierno saudí, en torno a 5.000 niños británicos estaban siendo educados según el programa oficial del Reino. Además de promover la educación rigorista apoyando las escuelas en el extranjero y exportando clérigos que difundan fuera del mundo islámico su ideología, el reino saudí ofrece becas a jóvenes salafistas en el extranjero para formarlos en sus propias escuelas en Medina y que regresen como clérigos. [Información Sensible, 7/7/2017]
La dictadura saudí financia miles de mezquitas, escuelas y universidades por toda Europa (y por todo el mundo) para expandir su ideología wahabí y reclutar futuros líderes y mártires para la Yihad Global. Miles de estos salafistas europeos viajaron a Siria e Irak desde 2011 para unirse al Estado Islámico con la complicidad absoluta de los servicios de inteligencia y los gobiernos europeos. En aquel momento eran calificados como “rebeldes” y “revolucionarios” que “luchaban por la democracia”. Fueron premiados y homenajeados por instituciones públicas y privadas de toda Europa. El caso de los Cascos Blancos es el más paradigmático de toda esta indecencia occidental.
Sin embargo cuando éstos “luchadores por la libertad” atentan posteriormente en suelo europeo se convierten en “terroristas” y reciben la condena de los mismos gobiernos y organizaciones que anteriormente les apoyaron. Parece ser que la nacionalidad de las víctimas influye directamente sobre el tratamiento que le damos a sus verdugos: “rebeldes” si asesinan en Siria, “terroristas” si lo hacen en Europa.
En el 2012, empezamos a escuchar algunas noticias que hablaban sobre la proliferación de ciertas redes de reclutamiento en Europa. Mientras tanto, en las calles de Bruselas, comenzaban los rumores sobre tal o cual “muyahidín” que partía a combatir a Siria. En marzo 2013, el ministro de interior belga anunció la creación de la Task Force Siria, fue entonces cuando escribí una carta a los padres de los yihadistas alertándolos de la gran complicidad que tenían las autoridades belgas en la partida de sus hijos a Siria. Voy a recordar que el ministro belga de asuntos extranjeros, Didier Reynders declaró en una entrevista realizada por Bel-RTL el 26 de abril 2013, que “puede que les construyamos un monumento como héroes de una revolución” refiriéndose a los combatientes belgas. La facilidad con la que estos jóvenes han conseguido salir de Bélgica, llegar a Siria y aterrorizar a su población es asombrosa. [5]
Resulta abrumadora la información existente sobre quiénes están detrás de la “radicalización del islam” y la “expansión del yihadismo” en Europa. Los informes que manejan y publican las propias autoridades occidentales son muy claros y no dejan lugar a dudas, aunque sus conclusiones no ocupen las portadas de los principales periódicos ni sean debatidas en los Parlamentos para actuar en consecuencia.
El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) de España alerta de que seis países musulmanes financian al islamismo. Un informe del servicio secreto señala que estas donaciones llegan a organizaciones radicales. (…) Los fondos que envían caen con frecuencia en manos de organizaciones radicales o de individuos sin escrúpulos. [Ignacio Cembrero, El País, 31/7/2011]
Reino Unido recibe con la alfombra roja a la llamada “oposición siria”, es decir, a la rama siria de la organización salafista Hermandad Musulmana, así como a la cofradía de los Deobandis y a su líder Masood Azhar. Francia por su parte es el refugio dorado de los dirigentes del grupo terrorista MKO. Este tipo de fundamentalistas son “activos” de los servicios de inteligencia occidentales. Son sus protegidos. Son utilizados por Occidente en el exterior para expandir su hegemonía, y sus dirigentes son acogidos en estos países occidentales cuando tienen que huir y “exiliarse” en ellos bajo el paraguas de “refugiados” o “exiliados políticos”.
Los gobiernos occidentales que acuden a los funerales de las víctimas de los atentados terroristas y emiten discursos de repulsa contra el terrorismo, son responsables y cómplices de los terroristas a los que dicen combatir.
Entramos en un Londres que nunca hubiésemos imaginado. Descubrimos cómo grupos islamistas controlan todo un barrio imponiendo, con dinero del contribuyente, la ley Sharia en templos, escuelas y tribunales. Así se radicalizan los británicos que se unen al terrorismo islámico. [Recorrido por el Londres más islamista, El Confidencial, 16/3/2016]
Son también sus propios “aliados” del Golfo, y principalmente” Arabia Saudí, quien promociona esta “radicalización” tanto cerca de sus fronteras como en la propia Europa y el resto de mundo. Sin embargo ningún gobierno occidental lo denuncia y lo sanciona. No sólo miran para otro lado, sino que tanto Estados Unidos, como Reino Unido y los países de la Unión Europea incrementan cada año sus lazos comerciales y militares con Arabia Saudí para imponer su agenda en Oriente Medio, al mismo tiempo que les permiten a los wahabitas-salafistas su expansión ideológica por toda Europa.
Los saudíes han llevado a cabo un proyecto para promover la ideología wahabí en el mundo entero. (…). El régimen saudí no trata de ocultar todo este proceso. Muy al contrario, se jacta de sus esfuerzos en este sentido. Según el diario pro saudí Asharq al Ausat, el régimen saudí ha edificado centros religiosos en Europa en una superficie de 3.842 m2 con un coste de unos 5 millones de dólares. Entre ellos están el centro de la M-30 en Madrid (donde el EI llevaba a cabo actividades de reclutamiento), el de Marbella y el de Málaga. Los saudíes planean otros en Córdoba y Granada, también en España. A ellos hay que sumar un centro en Ginebra, otro en Londres, otro en Escocia, otro en Viena, otro en Lisboa, otro en Bruselas (cercano al barrio de Molenbeek, presentado por los medios como el bastión de los yihadistas en Europa), otro en Roma y el de Nantes-La-Jolie en Francia. [Al Manar, 6/1/2016]
Por el contrario, Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea imponen sanciones y atacan directa y militarmente a Siria, a Irán, a Rusia o a organizaciones como Hezbolá y otras milicias chiítas que son quienes realmente están luchando contra el terrorismo sobre el terreno en Oriente Medio. La OTAN tiene una extraña forma de combatir el terrorismo: financia a los grupos yihadistas y ataca a quienes los están combatiendo.
Todos sabemos lo que supone desde un punto de vista estratégico el régimen de Arabia Saudí para Estados Unidos y para la supervivencia del Dólar como moneda de reserva y comercio a nivel global. Estados Unidos ofrece protección militar y política al régimen saudí, y éste a cambio ofrece petróleo barato para Washington y su comercialización en Dólares. Ambos utilizan a los yihadistas como peones en el tablero geopolítico mundial.
Los gobiernos europeos obedecen, callan y colaboran a cambio de algunas inversiones y algunos contratos millonarios para las grandes corporaciones y de algunas donaciones (manchadas de sangre inocente) para sus partidos políticos o fundaciones “sin ánimo de lucro”. Los civiles muertos en los atentados terroristas son para ellos “daños colaterales”. Unos atentados que además operan a su favor porque aterrorizan a la población europea y permiten anular cualquier atisbo de disidencia interna.
Los patrocinadores internacionales de los terroristas más sanguinarios del mundo, dirigen la “Guerra Global contra el Terrorismo”. Definitivamente nos hemos vuelto locos.

REFERENCIAS – NOTAS 
[1] America’s “Global War on Terror”, Al Qaeda and the Islamic State (ISIS),- dossier sobre la “Guerra Global contra el Terrorismo” del profesor canadiense Michel Chossudovsky (Global Research, 16/11/2015) http://www.globalresearch.ca/americas-global-war-on-terror-al-qaeda-and-the-islamic-state-isis/5434057
[2] La realidad tras los Hermanos Musulmanes,- artículo del analista Eric Draitser (Rebelión, 17/12/2012) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=160903
[3] They Sow the Cyclone — We Reap the Blowback,- un informe del ensayista y profesor Dan Sánchez (23/11/2015)
[4] Foreign Funded Islamist Extremism in the UK,- Centre for the Response to Radicalisation and Terrorism (Henry Jackson Society, julio 2017) http://henryjacksonsociety.org/wp-content/uploads/2017/07/Foreign-Funded-Islamist-Extremism-final.pdf
[5] Euro-yihadistas: instrumentos de la OTAN,- Silvia Cattori entrevista al periodista y escritor belga de origen sirio Bahar Kimyongür (La Haine, 2/6/2014) http://www.lahaine.org/mundo.php/euro-yihadistas-instrumentos-de-la-otan
NOTA: La foto que encabeza este artículo está sacada de un informe publicado por el sitio El Confidencial.comtitulado Recorrido por el Londres más islamista y que fue citado en uno de los párrafos de este artículo. La imagen hace referencia al “colegio Madani Islamic School” situado en un barrio de Londres, donde “el ‘niqab’ es obligatorio para las niñas a partir de los 11 años”, según el citado medio. Desde estos colegios y centros de estudio muchos profesores muestran su apoyo hacia Al Qaeda o el Estado Islámico. Lo mismo ocurre con muchos de los Imanes que difunden la ideología wahabí a través de cientos de mezquitas que se asientan por todo el Reino Unido, así como en toda Europa.

Publicado originalmente en: El Mirador Global

lunes, 28 de agosto de 2017

La Siria rebelde, un arma de doble filo.


El Senado y la Cámara de Representantes de los EE.UU dieron luz verde en 2014 al plan de Obama para el envío de armas a los grupos de la “oposición moderada” enfrentada Gobierno de Bashar Al-Assad, a pesar de las advertencias de autoridades como el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergey Lavrov, quien previó que “una considerable parte de esas armas acabarían en manos de terroristas”.
El ministro de asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, previó que “gran parte de esas armas caerían en manos de los terroristas”.
No es necesario llevar a cabo un análisis en profundidad para llegar a la conclusión a la que llegó el ministro ruso, pues a día de hoy resulta imposible obviar que a la vanguardia del levantamiento contra el Gobierno de Bashar Al-Assad se sitúan cientos de bandas armadas de corte salafista-yihadista que coordinan acciones con los grupos a los que Washington proporciona armamento y programas de entrenamiento de manera directa.
Entre estas facciones supuestamente moderadas, receptoras del armamento, hallamos al Ejército Libre Sirio (ELS), fundado por Riad Al-Assad y otros siete desertores del Ejército en 2011. El 11 de enero de 2016, en una entrevista para El País, el fundador del ELS declaraba: “con esos grupos (haciendo referencia a Al-Qaeda y otras milicias yihadistas) compartimos un objetivo, que es derrocar a Bashar Al-Assad. Ya sabe usted esa máxima que mueve Oriente Próximo: “El enemigo de mi enemigo es mi amigo”.
Rebeldes opositores al Gobierno de Bashar Al-Assad posan con el distintivo del yihadista Frente Islámico, la bandera usada por el ELS y la enseña del Frente Al-Nusra (Al-Qaeda en Siria).
En diciembre de 2015, las fuerzas de la oposición siria, divididas desde el comienzo del conflicto, dan inicio a una ronda de contactos en Riad con el objetivo de “formar un bloque fuerte que presione por la salida de Assad en una hipotética transición”. Entre los grupos presentes en la reunión encontramos al ya citado Ejército Libre Sirio junto a Yaish Al-Islam y Ahrar Al-Sham, milicias yihadistas.
Jesús A. Núñez, director del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH), señalaba, en un análisis para el Real Instituto Elcano, que “el hasta ahora demonizado Al Nusra (Al-Qaeda en Siria) colabora en algunos frentes con Daesh y en otros confraterniza con el ELS.”
Jesús A. Núñez, director del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH): “facciones opuestas al gobierno de Assad se han disfrazado de corderos para recibir armamento”
El mismo autor aseguraba, en otra ocasión, que las facciones opuestas al gobierno de Assad “se han disfrazado de corderos para recibir armamento”. El desarrollo del conflicto confirmó las sospechas.
Como ejemplo tomaremos el caso de la brigada opositora Harakat Nour al Din al Zenki, receptora de apoyo logístico desde Washington según el ISW (Institute for the Study of War, con sede en la capital norteamericana), y el propio Gobierno de los EEUU. Amnistía Internacional denunciaba que la organización islamista, junto con otros actores como Frente Levante, Ahrar Al-Sham o Jabhat Al-Nusra, fueron responsables de la “abducción y tortura de periodistas y trabajadores humanitarios en la Alepo controlada por los rebeldes durante 2014 y 2015”, además de la famosa decapitación grabada en vídeo de un niño de 12 años al grito de “estos son tus perros, Bashar, no dejaremos ni uno en Handarat”.
Fotograma del vídeo difundido por redes sociales en el que milicianos de Harakat Nour al Din al Zenki decapitan a un niño de 12 años al grito de “estos son tus perros, Bashar, no dejaremos ni uno en Handarat”
La constante coordinación y contacto de estos grupos con los yihadistas así como sus acciones sobre el terreno deberían haber sido suficientes para vaticinar las posibles consecuencias de la financiación de la oposición siria, pero además constituye una razón de peso para cuestionar su supuesta inspiración democrática.
Esta política irresponsable (pero plenamente consciente), fruto de la obsesión de las potencias occidentales con el derrocamiento del Gobierno multiconfesional de Bashar Al-Assad, resultó ser un arma de doble filo que ha abierto la puerta a un problema de dimensiones espeluznantes con alcance global del que solo estamos experimentando las primeras consecuencias.
Publicado originalmente en: Furor Televisión

martes, 22 de agosto de 2017

Amnistía Internacional y la propaganda de guerra.

Para no perder la costumbre, Amnistía Internacional (AI) vuelve a sacar un informe sobre la violación de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad en Siria por parte del gobierno liderado por Bashar Al-Assad. Allí "informan" que en la prisión militar de Sednaya, cerca de Damasco, se ejecutaron "de 5 a 13 mil presos".


Apenas publicado el reporte, el presidente de la República Árabe Siria contestó: "Esto no es verdad, cualquier cosa en la era actual de noticias falsas se puede fabricar".
Este nuevo informe de AI sobre Siria aparece luego de un silencio (por derrota) respecto a la batalla de Alepo, donde lograron prevalecer las fuerzas conjuntas del Ejército Árabe Sirio con los aliados rusos, iraníes, libaneses e iraquíes sobre los terroristas que sitiaron la ciudad durante cuatro años.
Ciertamente el reporte fue lanzado convenientemente dos semanas antes de que se instalara las mesas de diálogo en Suiza entre el gobierno sirio y la así llamada oposición. No es un accidente, menos si se pretende insertar este informe trucho en la agenda de las mesas de negociación para precisamente torpedearla.

Bases de un informe trucho

Lo que se puede asegurar, una vez más, es que la publicación de este informe trucho de AI es una acción de propaganda, así lo certifica la "rigurosidad" del informe.
Los distintos pero unívocos tentáculos de la mediocracia global lanzaron el bulo de que el gobierno de Al-Assad había ejecutado "en el más absoluto de los secretos" -dice AI- "de 5 mil a 13 mil presos", una cantidad tan inexacta como maleable.
Las fuentes son supuestos ex trabajadores de la prisión militar Sednaya, antiguos prisioneros, jueces y abogados sirios, miembros familiares de ex prisioneros, en fin, una vasta lista de fuentes anónimas, todas resbalosas que no sólo son contradictorias, difusas, con el agregado de que la mayoría de las presuntas entrevistas fueron hechas todas fuera de Siria (sobre todo en Turquía, Líbano, Jordania y en otros países europeos y los EEUU). 84 en total.
De hecho, muchos de los testigos son identificados como figuras de oposición y "antiguos oficiales" que ya no viven en Siria.
Además, entre las fuentes consultadas se encuentra la acostumbrada red de contactos de ONGs de "derechos humanos" de Siria (sin incluir al muy famoso y ubicado en Londres Observatorio Sirio de DDHH), entre ellas la Urnammu para la Justicia y los DDHH, la Red Siria de DDHH y el Intituto Sirio para la Justicia y la Responsabilidad, todas financiadas -como AI- por grupos opositores al gobierno de Al-Assad a nivel internacional.
El mismo informe ofrece sus propias limitaciones de legitimidad.

Algunos trucos de propaganda tendenciosa

Quizás el más detallado desmonte del informe trucho de AI sobre Siria se encuentre en el blog Moon of Alabama. Entre muchas cosas, Bernhard, analista alemán que mantiene el sitio web, detalla que "los números que provee AI están en una amplia escala. Ninguno está documentado en listas o pruebas documentales. Están basados en el chisme y en conjeturas de dos testigos". Las imprecisiones cuando se abultan, para esta ONG del Departamento de Estado, muestran una fachada de verosimilitud que poco tiene que ver con rigor y la minería de datos.
Uno de los objetivos del informe era divulgar los acontecimientos en Sednaya, que van supuestamente de los ahorcamientos sistemáticos de miles de prisioneros ("políticos", por supuesto, y no terroristas comprobados como lo afirma la periodista libanesa Marwa Osman) hasta las torturas "más inimaginables" que han hecho de Siria un laboratorio de crímenes de lesa humanidad por parte del gobierno de Al-Assad, nunca por parte de los terroristas aupados por Occidente y su maquinaria de propaganda global.
En la página 25, aclara Bernhard, es donde se describen las ejecuciones en la prisión por parte de un supuesto antiguo guardia que trabajó allí y un juez, y "por la redacción de las declaraciones no queda claro si habían atestiguado por ellos mismos algún ahorcamiento o sólo describieron lo que le habían contado por terceros".
Otras inconsistencias son reseñadas por Bernhard, como el número de ejecutados en Sednaya. AI reporta que 95 "pudieron haber" sido ejecutados, o que lo relatado por los testigos "podrían sugerir" una cantidad de ahorcados, que a fin de cuentas son pocos si tomamos en cuenta que la ONG reclama "de 5 mil y 13 mil" ahorcados. Incluso, dice el analista alemán, "AI admite que estos números son falaces", y cita el informe en su página 40: "El número exacto de muertos en Sednaya es imposible de especificar".
En un informe de esta ascendencia, de denuncia de DDHH y de crímenes de lesa humanidad, las suposiciones, los "quizás", las imprecisiones e inconsistencias, además de las fuentes anónimas y dispersas con claros signos partidistas en oposición a los agentes generadores de esos supuestos crímenes en que se basa, muestra a todas luces, como concluye Bernhard, que "el reporte ni siquiera se encuentra en la más baja escala de calificación de veracidad científica o legal. Es pura propaganda tendenciosa".

Un modelo de exportación oenegera

El informe de AI sobre la situación en la cárcel militar de Sednaya en Siria es un modelo de exportación oenegera para otros casos que se pudieran dar y que se están dando en un momento geopolítico de convulsión, donde aún se definen muchos escenarios tanto de guerra fáctica como de cambios de poder, porque funciona como un suavizante discursivo de otras acciones de guerra e injerencia. Allí debemos leer una de las claves del espejo sirio.
En este caso, en que informes falaces sobre las situaciones de DDHH en países no alineados a los EEUU, la intoxicación viene por el lado de lo que académicos y estudiosos de los mecanismos de diplomacia y guerra asimétrica llaman soft power o poder blando, porque supuestamente las organizaciones no gubernamentales como AI o Human Rights Watch se deben a la sociedad y no a ningún gobierno o sector político específico, aunque todos sabemos de antemano que aquellas se estructuran y funcionan a partir del financiamiento por parte de entes públicos y privados de los EEUU y aliados. El poder blando no busca la confrontación directa sino a través de otros mecanismos que pertenecen al terreno de lo cívico y oenegero, por lo tanto jurídico y propagandístico.
En un momento de estancamiento programático para la oposición venezolana, no sería descartable una ayuda de AI de este orden para la MUD, cuyos principales voceros han recorrido los pasillos de las oficinas gubernamentales de Washington como hace unos días lo hiciera el secretario general de Voluntad Popular, Freddy Guevara, y más recientemente Lilian Tintori en su visita a la Casa Blanca, precisamente para tratar de hacer un lobby a través de Marco Rubio y congraciarse con la nueva administración a cargo de Donald Trump. El objetivo es el mismo: el "cambio de régimen" propalado por las anteriores administraciones de Obama y Bush jr.
No es la primera vez AI se decanta por informes amañados. El mismo modelo sobre Siria se ha usado asimismo contra Venezuela, Rusia y Ucrania, por poner los ejemplos más mediatizados. Sin embargo, no ha alcanzado aún las dimensiones del presente reporte reseñado, paradigmático por ser una esquela aplicable a todo el mundo.
Ese poder que expresan las ONGs transnacionales como AI con cierta musculatura mediática e impronta jurídica que se abrogan, se integra a una combinación ofensiva de sanciones como la recién impuesta sobre el vicepresidente Tareck El Aissami y antes el Decreto Obama, bloqueos comerciales y financieros, campañas de desinformación e intoxicación mediática, etc. Forman parte del mismo proceso de agresión e injerencia. 

En marzo de 2016 escribíamos sobre la última gran ofensiva de AI contra Venezuela, en un momento político en los escenarios nacionales e internacionales muy distintos a los actuales. Fue la campaña Acción Mundial Urgente. El documento piloto de la campaña dicta acciones, una especie de qué hacer para ONGs, en específico sobre el caso Tumeremo, pero que en general se puede leer como una operación de propaganda de guerra con rostro "ciudadano" contra Venezuela, tal como se comportan estos recursos asimétricos llamados ONGs en zonas estratégicas para la élite financiera de Estados Unidos. 

Publicado originalmente en: Misión Verdad